lunes, 12 de mayo de 2014

Donación de energía



Los miembros del Consejo intentaron  levantarse para  auxiliar a su compañero caído. De repente una luz blanca irrumpió entre los árboles justo tras el Liche. Una magia extraña bañó el claro donde se producía la contienda. La luminosidad se hizo tan intensa que pareció hacerse de día por unos instantes. César N. sintió una extraña sensación de calma, el miedo y terror que hacía unos segundos lo habían inmovilizado, se disipaban. Un insólito furor llenó su corazón, observó a sus compañeros y comprobó que ellos experimentaban algo parecido, se levantaban como resortes prestos a plantar cara a sus temores. 

Karen se cubrió los ojos e intentó vislumbrar al responsable del hechizo. Contempló una figura menuda que avanzaba tras la criatura pero una capa con capucha impedía reconocer cualquier rasgo de interés. Observaron atónitos como el Liche se revolvía dejando a su víctima en paz, por alguna razón, la luz que bañaba el bosque lo dañaba. La criatura se mostraba incómoda, se  contorsionó olvidando a su presa y se escabulló entre la maleza lanzando horribles alaridos. 


La magia se desvaneció y las sombras volvieron a apoderarse de la foresta devolviendo la voz a la naturaleza. Por primera vez desde que pusieran el pie en aquel lugar, un murmullo de vida se dejó oír  en las cercanías; los grillos interpretaron su estridente tonada y los lobos llamaron a la luna.  


Una voz  captó la atención de los miembros del Consejo.


- ¡Rápido! - se dirigió  a Christian- coge a tu compañero, el Liche no tardará en volver para  terminar su trabajo. Tal vez aún no sea demasiado tarde para él - añadió mirando a Quique-.

Gracias a su robustez, Christian cargó con su amigo. Al rozar su piel, miles de astillas de hielo lo hicieron estremecerse, el cuerpo de Quique estaba tan frío que le produjo temblores incontrolables.

- ¡Esperad! -dijo César N- No  podemos confiar en este desconocido, podría ser una trampa.

- Sea quien sea, tiene más poder que nosotros cuatro juntos, no sé como lo ha hecho pero ha puesto en retirada al Liche - rebatió Karen-.

- Podéis venir conmigo o empezar a cavar una tumba para vuestro compañero, vosotros decidís - gritó una voz desde la espesura. 


Ante tal argumento, los miembros siguieron a su salvador con dificultad pues la capa que vestía parecía amoldarse a los colores del follaje que los rodeaba, desapareciendo y apareciendo a gran velocidad. Sus pies acariciaban la hierba con delicadeza, sin apenas dejar rastros. Christian jadeaba por el esfuerzo y sus músculos, entumecidos por la fría carga que soportaban, empezaron a protestar con ligeros calambres. 

- ¡Es aquí! -gritó por fin  su misterioso aliado mientras desaparecía a través de un frondoso arbusto.

Los miembros del Consejo lo siguieron con cierta desconfianza pero quedaron maravillados al observar lo que era un extraordinario refugio. Ni en días soleados y buscando a tal fin,  hubieran dado con semejante escondite. Tras el espeso manto de hojas se ocultaba una cabaña de un tamaño considerable. Karen fue la última en entrar y contuvo un grito de sorpresa al ver que las ramas que hacían de entrada, se cerraban con voluntad propia manteniendo en secreto el  lugar.

Su misterioso salvador, desabrochó la capa y la arrojó a un perchero. Christian no pudo contener su asombro: ¡Era una mujer!


- ¡Tú, túmbalo aquí! - ordenó a Christian para que dejara a su compañero en un lecho cercano-. 


El joven  obedeció y dejó con delicadeza a Quique, lo cual fue un gran alivio para sus maltrechos hombros. Aprovechando la situación evaluó a su nueva aliada. Era una mujer de gran belleza, su piel era de color blanco níveo casi transparente. Con cada movimiento, su melena azafranada se mecía como un mar de fuego. Aunque parecía menuda y frágil, desprendía un aura misteriosa que le hizo pensar a Christian que sería desaconsejable  entablar un combate con ella. En cualquier caso, si había alguna esperanza para  su amigo, pasaba por dejar hacer a la desconocida, pues ninguno de los miembros del Consejo contaba con conocimientos curativos. 


- ¿Puedes salvarlo? -preguntó Karen inquieta-. 


Ignorando la pregunta, la anfitriona se dispuso a darle una segunda oportunidad al  bueno de Quique. Se inclinó sobre el pecho del paciente tratando de adivinar el ritmo cardiaco. Chasqueó la lengua y alargando la mano, cogió una pluma de ganso que había sobre una mesita cercana. La situó frente a la nariz del muchacho y evaluó durante unos segundos. Luego procedió a examinar la zona en la que había sido tocado por el Liche. Observó detenidamente el antebrazo y confirmó sus temores;  la piel se estaba tornado negra.  Las venas se marcaban en la piel trazando surcos dolorosos inflamando el brazo a más del doble de su tamaño normal. Sin dudarlo, cogió un pequeño cortaplumas de su bolsillo y evocó algo de magia calentando la hoja al rojo vivo. 


- ¡Hey! ¿Qué piensas hacer con esa navaja? No estarás pensando en…- interrumpió César asustado-.

La sanadora giró la cabeza con suavidad con un movimiento grácil y miró a  César. No hicieron falta palabras, la seguridad que destilaban sus ojos fueron suficientes para acallar sus miedos. 


Con una delicadeza asombrosa trazó un corte en forma de "U" aislando la corrupción del Liche y levantó la piel del brazo.

- Ahora necesito que os deis la mano entre vosotros y tú- dijo mirando a Karen- toma mi mano izquierda.

Obedecieron y ante la mirada atónita de los presentes vieron como la sanadora introducía su mano libre bajo la piel del brazo del paciente. César hizo una mueca al escuchar el viscoso chapoteo de los dedos al entrar en contacto con la sangre.

- Ahora necesito que todos conjuréis vuestro poder elemental, como si quisierais hacer un hechizo -.

Al iniciar el conjuro, Karen sintió una presencia en su interior.

"Tranquila, soy yo, deja que acceda a tu magia. No temas." 

La joven reconoció en su mente la voz de mujer de cabellos de fuego que trataba de ayudar a su amigo. Se relajó e hizo lo que le pedía. 

Tras superar la sorpresa inicial, los miembros del Consejo hicieron fluir su magia como si fuera un torrente a través de los cuerpos. La mano de la sanadora comenzó a brillar con una luz que inundó la habitación. Christian sintió como sus músculos recobraban fuerza y desaparecía el dolor pero, poco a poco, la magia se concentró en el brazo de Quique. De pronto la luz cesó y sintieron como la presencia de la sanadora abandonaba sus mentes. 


- Esto es todo lo que puedo hacer por vuestro amigo. El toque de un Liche es prácticamente incurable. He trasvasado parte de nuestra magia a su cuerpo para que luche contra la corrupción que se extiende por sus órganos. Ahora todo depende de su fortaleza y de sus ganas de vivir. 


Diciendo esto, la sanadora se levantó, caminó hacia una palangana con agua y se lavó minuciosamente los restos de sangre de las manos. Después cosió la piel del brazo y la cubrió con un ungüento que desprendía un agradable aroma a menta y tierra mojada. 


Karen reparó en la curiosa distribución de la casa. La primera impresión era de desorden y caos. Había ropa, trastos y libros esparcidos por la estancia pero tras analizar con detenimiento la situación de cada cosa, se dio cuenta de que era un caos "ordenado". Los libros estaban mal colocados pero todos estaban situados en un mismo sitio, en una estantería y sus alrededores. Algunos estaban abiertos, otros colocados en vertical otros tumbados… era como si, ante la falta de espacio, se hubieran ido apilando anárquicamente. El escritorio era otro maremágnum de pergaminos y notas, había montones de hojas escritas con una letra apresurada, como si los pensamientos de la autora le llevasen ventaja a la tinta que trataba de plasmarlos sobre el papel. No cabía duda que su anfitriona era una lectora voraz y una escritora con muchas vivencias que contar. 


- Venid -invitó la sanadora dirigiéndose a otra habitación-. He usado parte de vuestras reservas de magia para realizar el hechizo curativo si no coméis algo vuestras reservas se agotarán en breve y tenéis una misión importante por cumplir.

- ¿Cómo sabes lo de nuestra misión? - dijo César N. extrañado- No nos hemos presentado y no nos habíamos visto antes.

-  Conozco  bastante más de lo que desearía, César N de los Eolirs y miembro del Consejo de los 18. Cuando entré en vuestras mentes para hacer uso de la magia pude leer a mi antojo en vuestros recuerdos. Sé mucho de vosotros y veo que la misión que perseguís es noble. Espero que sepáis perdonarme por violar vuestra intimidad de esa manera pero no suelo invitar a desconocidos a mi hogar. Toda precaución es poca. 


Los miembros del Consejo estaban visiblemente incómodos. Parte del éxito de su misión dependía del sigilo con el que intentaban llevarla a cabo. Ahora no tenían más remedio que confiar en que su nueva aliada les guardara el secreto. Hasta entonces, los había ayudado en todo pero seguía siendo una completa desconocida. 


- Creo que lo justo, es que al menos te presentes -dijo Christian sin ocultar cierto tono de enfado-.

- Bueno, también sería justo que vosotros mostrarais un poco de agradecimiento por haberos salvado - contestó con cierto sarcasmo la sanadora-.

Los tres agacharon la cabeza acusando el golpe, lo cierto es que si no los hubiera auxiliado  la misión de encontrar el Zafiro habría terminado casi antes de empezar.

- Tienes razón- aceptó Karen-  no queríamos ser tan descorteses. Le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotros señorita…

- Elarien, mi nombre es Elarien- terminó la frase la sanadora. 

21 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la idea de que Elarien coja todos nuestros poderes y los usa para que salve a Quique

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  2. Esta historia ha estado muy bien profesor,no me esperaba que apareciera Elairen y ayudara a nuestros compañeros.Espero que su ayuda funcione para Quique.
    Fdo María Martín ;D

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  3. Me encanta la historia,y la carta de Arién es muy buena,perooo.... este grupo esta saliendo demasiado en las historias. :D

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  4. Profe me encanta en serio es una historia fantástica. Quizás todavía nos quede la intriga de si Kike muere o no
    pero tampoco creo que muera pronto; tú escribes las historias y él es difícil de matar.
    :( Karen

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  5. Esta historia está bastante bien . La parte que más me ha gustado ha sido cuando la sanadora dice su nombre con un poco de misterio y la que menos ha sido cuando la piel de Kike se vuelve negra.
    Fdo:Alex Constantin Iosef

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  6. Esta historia no me ha gustado, ni disgustado. Esta bien pero, me da un poco de asco lo de que le raja en forma de U y le mete la mano. Por lo demás me gusta.
    Fdo: Ana Cristina López.

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  7. Esta historia me ha encantado y quiero saber si resucita kike ¿puede resucitar kike en la próxima historía profe?
    Fdo:Juan Antonio

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  8. Una historia increíble. Me parece bien que aparezca Sol Elarien en la historia. Seguro que le hace mucha ilusión. :):);)<3<3<3

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  9. Profe me encanta como describes a los personajes,sobre todo me ha fascinado como describes la donación de magia. Y espero que reviva Quique por que que haríamos sin nuestro Centella.FDO:Silvia Palomares. :)

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  10. ¡Algun dia puedes hacer una historia sin intriga!

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  11. "Ay' Dioh' Mío!"
    Por cierto, feliz atrasado cumpleaños,....me lo acaban de contar

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  12. Y MUCHAS FELICIDADES!!!!!!!!!! (atrasadas)
    Que cumplas muchos máaaaaaaaaaas
    Karen XD

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  13. ¡¡¡¡Felicidades atrasadas Sol Elarien!!!! :)
    FDO:Silvia Palomares.

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  14. Felicidades sol Elarien espero que te lo hayas pasado muy bien
    Fdo:Juan Antonio

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  15. ¡FELICIDADES ELARIEN!!!!!!
    FDO: Ana Cristina Lopez

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  16. Felicidades Elarien gracias por curarme FDO:Kike López

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  17. ¡¡¡Felicidades Elarien!!!
    La historia está chulísima, y el papel que desempeña la misteriosa y nueva elfa, me encanta, y me ha fascinado la forma de describir como cura a Quique. De tal forma parece que estás ahí viviéndolo.

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  18. ¡Felicides(atrasadas) Elarien!

    Fdo: María Huertas

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  19. Felicidades retrasadas, guapa.
    Alexa, para Elarien ;D

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  20. El honor y orgullo que supone recibir una historia/cuento personalizado, inspirado y dedicado a uno, es comparable al de recibir una joya, una piedra preciosa que atesorarás toda la vida y se revalorizarán con el tiempo.
    Indudablemente Elarien es la bella pelirroja elfa que describes. Debe de estar muy orgullosa y emocionda de tener su historia y una carta con tanto poder. ¡Magnífico! PAL

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  21. Muchas gracias a todos por las felicitaciones. Profe, es un regalazo. Me ha encantado la historia y la sorpresa me ha hecho muchísima ilusión. Te superas cada semana y me he reído con la descripción de mi cabaña es muy acertada. Por cierto, has realizado un desbridamiento quirúrgico perfecto de la herida, con la ayuda de la magia no dudo que Kike se salve, aunque tendrá que ser fuerte porque necesitará unas cuantas curas.
    Muchos besos y mil gracias de nuevo: Sol.

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