viernes, 20 de junio de 2014

El final de todas las cosas



El malvado Amo Negro seguía pensando en su inminente victoria cuando el sonido de un cuerno de guerra resonó con una intensidad increíble.

¡¡Turuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!

Las potentes notas surcaron el aire superando con creces los sonidos típicos del campo de batalla. Los nubarrones negros, cómplices de la maldad de Gormul, huyeron despavoridos con el insistente tronar  del Cuerno del Bastión, dejando que los rayos del sol se filtraran como columnas doradas que sujetan la inmensidad del cielo.

- ¡¡¡Ese cuerno!!!...¡¡¡Es el Cuerno del Bastión!! - exclamó Ernesto desde las murallas.

María H., ya replegada tras los maltrechos muros de la ciudadela, sintió como el bramido del cuerno restablecía parte de su fuerza perdida, inexplicablemente, sus miembros fatigados notaron una nueva oleada de energía. A su alrededor, vio a sus camaradas levantarse del suelo, algunos incluso heridos, demostrando una actitud admirable, dispuestos a entregar  su último aliento en una batalla  prácticamente perdida. Conmovida ante tal acto de valentía, dirigió su vista a las almenas, donde Alex, poseído por la magia del Cuerno, lanzaba flechas flamígeras que  atravesaban con facilidad varias filas de enemigos.   



- ¡¡¡Alex!!! -gritó María H- ¿Qué ven tus ojos desde allá arriba? 



Alex, dejó su arco descansar,  oteó el horizonte escrutando el lugar del que brotaba el mágico sonido. Entonces sus ojos se llenaron de lágrimas por la emoción. Justo por el flanco derecho del ejército de Gormul, surgieron incontables siluetas portando banderas donde ondeaba el gran ojo blanco. De entre los árboles que delimitaban la frontera norte del Bosque Sombrío, una ingente cantidad de combatientes aparecían poco a poco en el campo de batalla. Un gran ejército acudía para prestar ayuda a la fortaleza. Allí, bajo los estandartes de los pueblos libres de Dambil, estaban el resto de miembros del Consejo, liderando una hueste formada por  todo tipo de criaturas. Alejandro y Alexa habían conseguido la ayuda de varios centenares de trolls de las montañas de Zurlir, armados con gruesas armaduras y grandes mazas. César C. y Juan Antonio lideraban un destacamento de duendes que montaban sobre cisnes plateados. Finred y Ana iban a pie pero les seguían varios miles de elfos arcanos, pertrechados con largos arcos de tejo y temibles cimitarras de plerio y oro. En el centro de la formación, un numeroso clan de orcos montados sobre lobos, esperaban tras César N, Karen, Quique y Christian. Centella levantaba un objeto con euforia, algo azul que brillaba con gran intensidad ¡¡¡El zafiro de estrella!!!



- ¡¡¡Por todos los dioses!!! Jamás mis ojos contemplaron una visión tan maravillosa -dijo Alex desde su posición ¡¡Veo un destello azul en las manos de Quique!! ¡¡Tienen el Zafiro!!



María H, apenas tuvo tiempo de  asimilar la información que le llegaba desde lo alto de las almenas. Pero sobreponiéndose al shock inicial, agarró su espada con más fuerza y la agitó en el aire gritando con todas las fuerza de sus pulmones: 

- ¡¡¡¡Luchad, luchad hermanos!!!! ¡¡¡El zafiro está aquí!!! ¡¡¡No os rindáis!!! - el mensaje  amplificado por un hermoso sortilegio, sonó con una bravura inusitada-.  



El mensaje de Filguin se propagó como la luz, y los cansados defensores vieron sus esperanzas avivadas, sacaron fuerzas de la nada y lucharon con el alma y el corazón.

Mientras tanto, el ejército reunido por los miembros del Consejo, formaba a la espera de la orden de ataque. Alexa, inflamada por el furor y la rabia contenida hacia Gormul, espoleó a su montura, se puso frente a sus compañeros y dijo:



- Hermanos, amigos, pueblos libres y gentes de buen corazón. Hoy Dambil nos necesita. Jamás tanta oscuridad y maldad se extendió por estas tierras. Luchad y cabalgad sin miedo pues no quedará nada en pie si hoy fallamos. El Zafiro debe llegar hasta la pirámide y la infecta horda de Gormul se interpone entre nosotros ¡¡¡Hagamos que esas criaturas se arrepientan de haber salido del infierno!!!! ¡¡¡Por Dambil!!!

- ¡¡¡POR DAMBIL!!! Gritaron todos los miembros del Consejo, aclamados por todas las criaturas que los acompañaban.  



Así fue como el ejército formado por todas las razas del mundo mágico cabalgó  hacia la batalla más importante de todos los tiempos. 



Gormul, por primera vez desde el comienzo del asedio, dejó de sonreír. La llegada de refuerzos al Bastión le irritaron considerablemente, mas entonces se acordó y  gritó con su voz inhumana, haciendo vibrar la tierra. Una   horrible silueta se intuía a través de las nubes, inflamando el aire con su hedor: ¡¡El Innombrable!! 



El ejército del Consejo penetró por el flanco de los no-muertos barriendo sus filas con contundencia. Tenían que llevar la piedra como fuera a la pirámide pero el dragón desde el cielo vio a Centella y reconoció el zafiro que había llevado Rinuviel. La bestia arremetió contra el pobre Quique que cayó al suelo rodando. Sus compañeros no dudaron y fueron en busca del joven que, por fortuna, seguía vivo. El Innombrable se posó en tierra y entabló un feroz combate contra los miembros del Consejo. Alexa arremetía con su lanza, mientras Juan Antonio hacia lo propio con su martillo. Alejandro lanzaba azotes de fuego a diestro y siniestro y César C. destrozaba a espadazos a todo enemigo que  tratara de arrimarse a Centella que seguía aturdido en el suelo. Ana y Finred, un poco más rezagados, lanzaban descargas de flechas junto al destacamento de elfos arcanos. María M. estaban ayudando a Centella a incorporarse cuando el dragón batió sus enormes alas formando un torbellino con el que barrió a todos los miembros del Consejo que se interponían entre él y el Zafiro. Con grandes zancadas avanzó hasta situarse a escasos pasos  de María M y Centella, los huesos del cuello se contorsionaron para tomar impulso en un gesto que auguraba una muerte horrible para los dos muchachos, calcinados por el aliento de la criatura. Desde el suelo y cogidos de la mano, los jóvenes se miraron sabiendo que su fin era inminente y se sonrieron, con unas de esas sonrisas que dicen "Hemos hecho todo lo que hemos podido y hasta aquí hemos llegado".

Dulfenor, abrió sus fauces y derramó muerte en forma de llamas. Los muchachos cerraron los ojos cuando sintieron que el calor los abrazaba, esperando que el final fuera rápido. Pero los segundos pasaron  y pasaron hasta que  la muchacha alzó la mirada.

- ¿Pero qué diantres…? - María M. no daba crédito a lo que pasaba, el fuego golpeaba un barrera invisible que rodeaba sus cuerpos, sin llegar a tocarlos.

Quique, siguiendo el ejemplo de su camarada, abrió sus ojos y notó algo familiar, una sensación reconfortante, una magia similar a la que percibió cuando cayó ante el liche en el bosque. Giró su rostro y allí estaba, una hermosa elfa de cabellos de fuego alzaba su bastón conjurando una burbuja de protección.

- ¡Elarien! ¡Has venido! -el muchacho no cabía en sí del asombro, era la segunda vez que le salvaba de una muerte segura-.

- No podré luchar, pero sí que  puedo proteger y curar. Teníais razón, Dambil todavía puede salvarse - dijo la sanadora sonriendo- ¡Rápido! ¡Alzaos! ¡Debéis llevar el zafiro a la ciudadela!

En ese preciso instante, César C y Juan Antonio, realizando un ataque combinado, consiguieron golpear las fauces del dragón saltándole varios dientes y atrayendo de nuevo su atención. María M. y Quique, ya en pié, se sacudieron el polvo del campo de batalla en un gesto instintivo y analizaron la situación.



- ¡¡Es imposible!! Jamás llegaremos al Bastión con este ejército cerrándonos el paso ¿De qué ha servido encontrar la piedra sino podemos llevarla hasta la pirámide? - se lamentó Quique.

- ¡¡¡Espera!!! Aún podemos hacer algo ¿Conservas la poción que te di?  Recuerdas, la que te regalé cuando nos convocabas para la asamblea -dijo María M con un halito de esperanza.-

El joven buscó en su petate.

- ¡¡Sí, aquí está!!

- ¡Bébela! - le ordenó María M.- y corre como jamás has corrido. 



Centella descorchó el recipiente y se lo tomó de un trago. Al principio no notó efecto alguno pero pronto sintió un ardor que le recorría el pecho, observó que las cosas a su alrededor se ralentizaban pero, sin embargo, él podía moverse con normalidad. En una escena un tanto cómica,  contempló los labios de María M. que se movían muy despacio diciéndole: ¡Coooooooorreeeeeeeeee! 



Entonces sus pies se movieron a una velocidad fabulosa, corrió con una rapidez jamás vista sobre la faz de Dambil. Esquivaba a los enemigos con premura y agilidad y, en un abrir y cerrar de ojos, estaba penetrando por las calles del Bastión, subiendo hacia la pirámide. 



- ¡Bendito seas Centella! -dijo Titón al ver al joven Terrarus aproximarse con la piedra en la mano-.

- ¡Misión cumplida!- dijo satisfecho Centella - ¡Mandemos de nuevo al infierno a todas esas criaturas!

- No perdamos tiempo, nuestros compañeros están arriesgando sus vidas -añadió Celia-.



Todos juntos se encaminaron hacia la entrada de la Pirámide, se detuvieron ante una enorme puerta, fabricada con los mejores metales de Dambil, que guardaba el paso hasta la cima. Allí tendrían que realizar los conjuros para desatar el poder de la Piedra. Se pararon frente a la puerta y Titón introdujo la llave para abrirla. Un ligero "clic" corroboró que la puerta estaba abierta. 



- Ahora recuerda, Titón, debemos depositar la Piedra en la cima de la pirámide y accionar al mismo tiempo las cuatro torres para aumentar la energía del Zafiro - aclaró Celia-.

- Creo que debo deciros algo antes de que subáis -dijo Águila cogiendo a Celia por el hombro-. Las instrucciones que te dio Titón no sirven absolutamente de nada.

-  ¿Cómo? - Celia, aturdida por la notica,  se giró para hablar cara a cara con Águila-. ¡Eso es imposible! ¿Por qué me iba a engañar Titón?...¡Díselo tú mismo Titón, dile que está equivocado¡ -exclamó la muchacha visiblemente alterada-.

Cómo única respuesta, se escuchó el ruido sordo de la puerta que daba acceso a la pirámide, cerrarse de un portazo, para a continuación, con el sonido de los engranajes, confirmar que la cerradura había sido cerrada desde dentro.  

- ¿Pero qué demonios le sucede a este viejo chiflado? - gritó enfadado Quique- ¿Qué pretende?

- Tal vez yo pueda explicarlo- afirmó Águila tratando de calmar a los dos muchachos-. Vuestro compañero descubrió algo sobre el Zafiro y no quiso compartirlo con nadie. La amarga verdad sobre la piedra, es que solo se puede activar entregándole un alma  a cambio.



- ¿Entregándole un alma? ¿Qué quieres decir? ¿Qué para que funcione el Zafiro, antes tiene que morir alguien? - interrogó Celia asustada-

- Siento decirlo, pero así es joven Celia, solo una muerte puede activar el Zafiro de Estrella -confirmó-.

Centella y Celia, muy excitados por la noticia, avasallaron a Águila: "pero no puede ser, eso es una locura… debe de haber otro modo más sencillo...." Tras unos momentos de histeria, los dos callaron comprendiendo lo grave de la situación.

- Va a sacrificarse para activar el Zafiro de Estrella ¿Verdad? -preguntó Celia con lágrimas asomando en sus ojos-. 



Centella golpeaba con fuerza la puerta que daba a la cima de la pirámide mientras gritaba. Entonces Águila habló:

- Lo siento mucho pero ha sido su decisión ¿Acaso no recordáis la última visión de Karen?

Celia se esforzó en recordar y entonces las palabras de Karen resonaron en su cabeza, aquel día en la asamblea:

"Veo un Águila que sobrevuela el Bastión....una piedra azul brillante.....y una llama que se apaga" ¡¡¡Una llama que se apaga!!!

- ¡¡Santo cielo!! -exclamó la muchacha-. ¡Titón es Flaimer! ¡Él es la llama!

- Exacto, Celia -confirmó Águila- Titón supo interpretar la visión de Karen, sabía que ese era su destino. 



Quique comenzaba a sollozar, cuando una gran explosión de luz ocurrió en la cima de la pirámide. Una oleada de magia azul se extendió con una espectacular onda expansiva por todo el Bastión e inundó el campo de batalla. 



¡¡¡Booooommmmmmmmm!!!



Los defensores vieron como los esqueletos con los que luchaban se deshacían convirtiéndose en montones de huesos. Los miembros del Consejo continuaban luchando contra el Innombrable cuando el dragón estalló en mil pedazos. Gormul, en mitad de su ejército, vio como la luz azul se acercaba barriendo todos sus sueños de codicia y de maldad. Trató de correr desesperadamente, sus ojos reflejaron el miedo y sintió como su alma era arrastrada con una intensidad irresistible. Su armadura se marchitó como si estuviera siendo fundida desde dentro, finalmente un grito de desesperación brotó de su garganta y así  abandonar Dambil para siempre. 



Después, el silencio reinó un instante debido a la conmoción, pero pronto el calor de las voces humanas y de los pueblos libres de Dambil inundó la atmósfera. Todos gritaban de júbilo, se abrazaban y reían. Otros cantaban y bailaban. Algunos lloraban de felicidad y otros de tristeza pues muchos nobles guerreros habían dado su vida por defender aquellas tierras. 



Poco a poco los hermanos del Consejo se fueron reuniendo, se abrazaban y reían, el mal desapareció y Gormul fue derrotado para siempre. Todos vieron a Celia y Centella llorar, al principio pensaron que era de felicidad pero cuando los dos jóvenes se calmaron explicaron que Titón había muerto para activar el Zafiro. Entonces la alegría se tornó amarga ya que  todos lamentaron la muerte del anciano. Juntos, todos los miembros del Consejo, consiguieron abrir la puerta que llevaba a la cima de la pirámide y subieron a rendir homenaje al cuerpo del viejo Flaimer. Cuando llegaron encontraron el cuerpo tendido al lado del Zafiro, en el pliegue de su manga asomaba la página arrancada del libro de la biblioteca. En ella, explicaba sin lugar a dudas el proceso para activa la piedra. Al final, con la inconfundible letra del anciano, había una frase garabateada:

 "Yo soy la llama que se apaga, aunque siempre brillaré en vuestros corazones"



Desde aquel día, una nueva edad de paz comenzó en Dambil. Dice la leyenda que Titón, junto con Élestor y Rinuviel, se hicieron guardianes del infierno y cuidaron durante toda la eternidad de que ningún alma malvada escapara del Zafiro. Del Consejo de los 18 poco se sabe, pues para ellos finalizó una etapa muy importante en sus vidas y es ahora cuando, cada uno, tendrá que escribir su verdadera historia.




Hasta siempre. 

9 comentarios:

  1. Esta historia es la mejor de todas con diferencia pero no me gusta que mi Titón haya muerto.
    Fdo:Alex Constantin Iosef

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  2. Ojala en mi época de estudiante (primaria, secundaria, etc.) me hubiese encontrado con un maestro como tú. Con tu didáctica de enseñanza haces que todo sea mucho más fácil y divertido de aprender. Detrás de este trabajo, se que hay muchas horas de dedicación. Por eso, aunque no sea padre y/o madre de alguno de los alumnos de tu tutoría quiero agradecerte todo lo que haces por ellos.

    Sigue así y no dejes que nada ni nadie cambie tu forma de enseñar.

    Fdo. Idu.

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  3. Profe eres el mejor te echaré mucho de menos.
    Fdo:Juan Antonio

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  4. ¡¡¡Eres sorprenderte profe!!! Has descrito de maravilla los nervios de los lectores junto con los protagonistas, la escena, y, sobretodo, la idea y el contexto.

    Ninguno de nosotros ha muerto, excepto Titón. Al principio nosotros creíamos que era un traidor, pero no nos dijo lo del Zafiro por salvar Dámbil y nuestras vidas.
    Para mí, yo te veo reflejado en él, una persona que da todo por los demás.

    ¡¡¡¡¡Eres el mejor profe, y te vamos ha echar mucho de menos!!!!!

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  5. Profe, hola de nuevo. Si puedes, me gustaría que no publicases este comentario, pero la verdad, me da lo mismo.
    A lo que iba. Gracias por todo, de verdad, has hecho que este curso sea muy diferente a los demás. Te has esforzado en escribir estos maravillosos relatos para demostrarnos la fuerza de todos nosotros juntos.
    También gracias por tener tanta paciencia. (jeje) Eres un muy buen profesor.

    ¡¡¡¡GRACIAS POR TODO!!!!
    Fdo: Celia Wouters

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  6. Absolutamente genial. Tu historia me ha encantado desde el principio, la emoción ha ido creciendo en cada capítulo y el final es magnífico. Estoy con tus alumnos, eres el mejor profe y un gran escritor al que recomiendo que reúna las partes, revise algún detalle (sobre todo de los primeros capítulos porque tu estilo ha mejorado según progresaba la narración) y presente el libro a algún concurso de literatura juvenil. Muchos besos: Sol.

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  7. Maravilloso Sexto Europa.
    Maravilloso Consejo de los 18.
    Maravillosa Elarien.
    Maravillosos guardianes del infierno.
    Os deseamos a todos un futuro muy feliz.
    Y&G

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  8. Ya te extraño profe
    Alexa

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    1. Acabo de ver el vídeo de graduación, todo salió genial y es muy emocionante.
      Yo también os echo mucho de menos, con toda la guerra que me dabais y todo.
      Pronto publicaré algo por el blog, así que estad atentos.

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