miércoles, 11 de junio de 2014

Roca



El poderoso wargo cubría totalmente la salida de la cueva, respiraba furiosamente, apretando los dientes amenazante. 

- No vas a acabar con nosotros tan fácilmente -rebatió Silvia apretando la empuñadura de su espada-.

Alex, sonreía, parecía que disfrutaba con la situación. Le gustaban los retos y se entrenaba a diario para un desafío similar. Ainhoa, mucho más prudente, aguardaba unos pasos atrás, observó que la hoja de su espada se había mellado a causa del impacto con la dura máscara de Maldafur. "De regreso tendré que llevarla al herrero…bueno, si regresamos" pensó con cierto pesimismo.

- ¿Dónde está vuestro ejército? - se interesó Alex tratando de sacar alguna información útil.

- Me basto yo solo para terminar con vuestra miserable vida y no soy tan estúpido como para  delatar los planes de mi señor -contestó el No-muerto. 


Silvia puso los brazos en jarra, el tal Maldafur parecía tenerse en muy alta estima y, adivinando las intenciones de su compañero Alex, atacó su punto débil; el orgullo.

- No serás tan buen asesino, es decir ¿qué más te da contestar a nuestras preguntas? ¿O acaso no te ves capaz de vencernos a los tres?

- ¡Ja! Os convertiré en parte de nuestra legión y en tres lunas vuestros cuerpos putrefactos asistirán a la caída del Bastión y del Consejo de los 18, aunque a partir de hoy pasaréis a ser  el Consejo de los 15…Ñiajajaja.

Los tres intercambiaron sus miradas, Maldafur había mordido el anzuelo. Al parecer, su repentina  llegada tenía como objetivo terminar con las vidas de los miembros del Consejo, posiblemente para mermar la moral de las tropas antes de la gran batalla, además, al afirmar que tras vencerlos el Consejo pasaría a ser el  de  los 15, dejó al descubierto que eran los primeros miembros con los que se encontraba. De cualquier modo, la infame criatura había revelado que Gormul aún se hallaba a varias jornadas de camino. 


Sin previo aviso, el asesino arrancó con gran velocidad dispuesto a cumplir con su promesa de aniquilar a los  jóvenes. Alex, el más cercano, fue el primero en sufrir la acometida, apenas tuvo tiempo de levantar su espada cuando tres estocadas fulminantes, golpearon su armadura haciéndolo volar por los aires.  Sus compañeras  quedaron sin respiración al ver caer a su compañero con tanta facilidad. Ainhoa reaccionó y se plantó frente a Maldafur tratando de cubrir a Silvia que corría a socorrer a su compañero. 


El sonido del entrechocar de los metales despertaba ecos sordos en la cueva, parecía como si un ejército entero se batiera sin cuartel. Maldafur hacía retroceder a Ainhoa, que trataba desesperadamente de defenderse de la lluvia de golpes que se le venían encima.

- ¡Alex! ¿Estás bien? - preguntó Silvia arrodillada ante su amigo-.  

-  Ahhh… ¿viste eso? es increíblemente rápido y sus  dagas son capaces de atravesar el metal, por suerte llevo la cota de malla debajo, sino estaría muerto - contestó dolorido señalando su costado derecho donde la armadura estaba hendida-.


Un gritó advirtió que su compañera estaba en apuros. Maldafur consiguió desmontar la defensa de Ainhoa y girando como un torbellino sobre su pierna izquierda, le propinó una patada en el estómago con tal fuerza que la muchacha impactó contra la pared de la cueva quedando aturdida en el suelo. 

Alex se alzó decidido y se interpuso en el camino del asesino que ya avanzaba para rematar a su víctima indefensa. Las espadas cantaron pero esta vez  el joven flaimer no dejó que volviera a sorprenderle la velocidad de su adversario. Invocó parte de su poder elemental prendiendo su puño izquierdo en llamas, y tal y como había practicado infinidad de veces, lanzó un proyectil ígneo al torso del asesino. La tenue oscuridad de la cueva desapareció a causa del destello dorado. Maldafur no pudo esquivar el hechizo y, aunque trató de mitigar el impacto cruzando las dagas sobre su pecho, la fuerza de la explosión hizo que sus brazos se abrieran en cruz dejándolo por unos instantes desprotegido. 
Silvia, cubrió como un rayo la distancia que le separaba del No muerto y lanzó un tajo descendente que cercenó el brazo derecho de la criatura. El ataque fue un éxito y los miembros del Consejo, al ver la extremidad cortada agitándose en el suelo, sintieron que era posible la victoria.

Maldafur retrocedió, tambaleándose, descubrió que su extremidad había desaparecido. Las cuencas de sus ojos miraron con una maliciosa luz azulada a sus adversarios, para después, romper a reír con carcajadas agudas y desagradables. 


- Ñiajajajaja, ÑIAJAAAA, pero ¿cómo sois tan ignorantes? ¿No os dais cuenta de que ya estoy muerto? ¡Nada podéis contra mí!

Diciendo esto, del muñón de su brazo surgieron unos hilos de energía azul que se conectaron con el extremo que yacía en el suelo, aún renqueante. Asombrados, contemplaron como la atroz magia hizo levitar la  extremidad hasta volverla a colocar en su sitio. El No-muerto continuó burlándose mientras recogía, con su mano recién recolocada, su letal daga negra. 


- Esto es una pesadilla -dijo Silvia mientras trataba de recomponer la situación- No podemos quedarnos en esta cueva, terminará venciéndonos por agotamiento ¡Es indestructible!

- Tenemos que escapar a cualquier precio, aunque nos siga al Bastión, allí somos fuertes y no osará atacar una fortaleza -propuso Alex-.

- No creo que ese wargo vaya a dejarnos pasar así como así -observó Ainhoa-.

- ¡Ataquemos a la bestia para despejar la salida! -gritó Silvia- ¡Ahora!

Alex y Ainhoa corrieron hacia la salida dispuestos a terminar con el molesto centinela, pero una sombra se interpuso en su camino.

- ¿Os vais sin despediros? - el No-muerto chasqueó la lengua en señal de desaprobación acompañando la escena con fingida aflicción-.


Con extrema sencillez volvió a deshacerse de Alex golpeando su hombro con un tajo ascendente. La armadura sufrió daños irreparables y el joven flaimer cayó herido al suelo. Ainhoa no tuvo mucha más suerte, con un movimiento rápido, el asesino consiguió desarmarla quedando a su merced. Silvia, desde la retaguardia conjuró parte de su poder terrarus y una enorme roca surgió de la tierra  para salir disparada contra el lobo wargo. Maldafur adivinó sus intenciones, y perdiendo su interés en Ainhoa, lanzó un contrahechizo que impactó contra la roca lanzada por la joven Terrarus,  convirtiéndola en gravilla. 

- Os dije que no escaparíais, moriréis aquí y ahora -esta vez, la voz del asesino no era burlona, todo lo contrario, parecía una verdadera sentencia  y eso hizo que los tres miembros del Consejo se estremecieran. 


En ese momento, Ainhoa reparó en un detalle que se le había escapado desde la llegada del asesino. El wargo, plantado frente a la entrada de la cueva, resoplaba lanzando enormes nubes de vaho. Su lomo, cubierto de pelo grasiento y erizado, subía y bajaba a un ritmo constante…eso quería decir que la criatura no era una aberración de Gormul, respiraba: ¡Estaba viva!

La joven wouter había domado a la mayoría de animales del Bastión y curiosamente solían mostrar una actitud muy solicita cuando escuchaban el tono de su voz. Sin pensarlo dos veces, comenzó a cantar. La preciosa voz de Ainhoa inundó cada rincón de la caverna, interpretó una canción lenta, sin estridencias ni subidas de tono. Las notas surgían con limpieza de su garganta, acariciando los oídos de los presentes, reconfortando el ánimo y restableciendo la valentía en los corazones. El mismo Maldafur pareció dudar por un momento, su alma maldita se agitó recordando un ligero atisbo de su humanidad perdida. Alex, hizo un esfuerzo por levantarse, la herida abierta en el hombro no era mortal pero le dolía terriblemente. El wargo, nervioso, empezó a mirar a ambos lados, confuso, esforzándose por  obedecer la orden de su amo, pero poco a poco, retrocedió hasta que lanzó un alarido y corrió hacia la espesura dejando la salida de la cueva totalmente libre. 


- ¡Ahora! - ordenó Silvia y todos corrieron hacia la luz del atardecer.

La primera en salir a cielo abierto fue Ainhoa, seguida muy de cerca de su compañera. Alex, herido, fue mucho más lento, y justo cuando sus pulmones ya notaban el aire limpio del exterior, Maldafur invocó un traicionero conjuro que impactó con terrible violencia en la parte superior de la salida, desmoronando el techo.

- ¡¡Nooooo!! - gritó Ainhoa aterrorizada al escuchar el estruendo de la roca caer.

- ¡¡Alex!! - Silvia contempló lo que había sido la salida de la cueva, ahora un montón de rocas enormes les separaban de su compañero que había quedado solo y herido, atrapado con un asesino indestructible.  

Continuará…
Era broma XD

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- ¡Mira esto Celia!

La que hablaba era María P, llevaban desde mediodía buscando en la biblioteca alguna solución para el plan de Celia. En el pasillo más meridional del edificio, las dos muchachas estaban sumergidas en una enorme montaña de libros. Al parecer, la intendente del Bastión, había encontrado algo interesante.

- Fíjate en este párrafo -le solicitó a su compañera-. 


Celia se aproximó sin ocultar su cansancio, tantas horas de investigación le habían provocado irritación en los ojos. Un enorme y antiquísimo tomo encerraba algunos secretos sobre una técnica usada antaño para la construcción de edificios. La llamaban donación de magia o trasvase de energía. Al parecer, civilizaciones avanzadas de elfos, usaban este método para multiplicar el potencial de un hechizo con la magia de otros compañeros, especialmente cuando las obras arquitectónicas eran de asombrosa complejidad. Uno de los magos solía ser el responsable de invocar el hechizo mientras los otros le traspasaban su magia progresivamente. A continuación había varios grabados y dibujos que describían con detalle  el desarrollo del ritual y una concienzuda explicación de cómo entrenarse a nivel mental para dominar la técnica. 


- Es justo lo que andábamos buscando -le dijo a su compañera regalándole una sonrisa.  María, satisfecha, le devolvió el gesto.

- ¡Vaya se os ve muy contentas! Observó Titón que apareció de improviso tras una de las estanterías asustando a las dos muchachas.

- ¡Por favor, no vuelvas a hacer eso! - ordenó María, molesta por el sobresalto. 


El anciano se aproximó a la mesa y pidió disculpas por la intromisión. Pronto, las dos muchachas mostraron el libro al anciano y explicaron agitadamente su descubrimiento. Titón les prestó oídos durante un largo rato, maravillado por la capacidad de trabajo de  sus dos compañeras. Al finalizar, casi olvidando lo que realmente había venido a hacer a la biblioteca, se dirigió a Celia.

-Por cierto, casi se me olvidaba, aquí están las instrucciones para activar el zafiro desde la cima de la pirámide. Según mis estudios, este proceso debería  activar el poder de la piedra.

Celia, cogió el trozo de pergamino que le brindaba el anciano, al tocar el papel sintió una repentina congoja, muchas dudas se acumularon en su cabeza. Casi sin querer, con un tímido susurro, expresó en voz alta sus miedos.


- ¿Y si no consiguen traer el zafiro? ¿De qué servirá todo esto? ¿Qué será de nosotros?

Los tres se miraron, sabiendo que esas mismas dudas apuñalaban su esperanza constantemente. Celia había resumido en tres preguntas el sentir de toda la ciudadela. Tan solo un incómodo silencio respondió las preguntas de la joven muchacha.

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Alex se arrastró en la oscuridad mientras tosía por el exceso de polvo. Trató de orientarse, tanteó el suelo y sus dedos acariciaron una mata de  pelo apelmazada, era como un trozo de cuero, rígido y seco. Un terrible hedor abofeteó su olfato confirmando sus sospechas; era la rata. Aunque la peste era insoportable, Alex se alegró de haber encontrado al animal muerto, una idea  tomó forma en su mente, no tenía otra salida. 


- Ñiajajajaja ¿No te parece romántico? Tú y yo solos, en este apartado lugar, lejos de ruidos e intromisiones -se mofó Maldafur desde la penumbra-.

Alex no prestó oídos a sus burlas y gateó con la rata en la mano tratando de encontrar el agujero que había abierto Silvia al invocar su poder Terrarus. Escuchó el roce de los huesos del asesino muy cerca, como el sisear de una serpiente que acecha a su víctima antes de  darle muerte. Se centró en su tarea y por fortuna, dio con la abertura en el suelo. Tiró la rata dentro del hoyo y se quitó la coraza depositándola como tapadera, protegiendo el lugar donde descansaba la rata. Del exterior le llegaban los gritos apagados de sus compañeras. Era el momento de poner en práctica su plan. 


- ¡Maldafur! - el joven llamó al asesino mientras invocaba casi toda su reserva de magia. Desde los pies, surgió una oleada de energía creando un aura de fuego. El cabello dorado danzaba armoniosamente siguiendo el hipnótico ritmo de las llamas. Su cuerpo desprendía un calor imposible de soportar para cualquier criatura, la cueva volvió a iluminarse hasta el último rincón. Aun con el hombro malherido, Alex se erguía imponente como  una antorcha humana. 


- ¡Ah! Estás ahí y parece que tienes ganas de seguir jugando, gracias por alumbrar un poco esto, así podré terminar antes contigo…y ¿Oyes eso? -preguntó al muchacho refiriéndose a las voces de Ainhoa y Silvia que venían desde fuera- las muy necias se han quedado fuera esperándome, cuando termine contigo no tendré ni que seguirlas para darles caza.

- No saldrás de aquí -afirmó seguro de sí mismo, Alex-.

- Ñiajajajajaja, ¡Eres un estúpido!

- No soy estúpido, soy…un ¡¡FLAIMER!! -al gritar, Alex liberó todo el poder de fuego que había en su interior convirtiendo la cueva en un horno letal capaz de calcinar cualquier cosa. 
 

En el exterior Silvia usaba su magia para mover las enormes rocas de la entrada, tratando de abrir una nueva salida para su compañero. Al retirar una de las  colosales  piedras que obstaculizaban el paso, un chorro de llamas salió hacia el exterior. Las dos muchachas cayeron al suelo para protegerse del fuego. Durante unos segundos, quedaron aturdidas tratando de comprender lo que sucedía. La calma reinó por unos instantes pero pronto, las dos muchachas se levantaron como resortes al ver como una figura escapaba de la cueva usando la salida que acababa de abrir Silvia.   Desenvainaron sus espadas y se prepararon para el combate.


- ¡¡Tranquilas, soy yo!! -dijo la voz de Alex.

Las dos compañeras corrieron a socorrer al joven flaimer que abandonaba la cueva con el cuerpo maltrecho por el combate y el cansancio.

- ¿Pero dónde está Maldafur? ¿Sigue dentro? - se interesó Ainhoa.

- Está aquí -el muchacho alzó el brazo mostrando una rata que se movía y trataba de morderle los dedos ¿Ahora ya no eres tan peligroso? ¿Verdad, saco de huesos? -se mofó Alex.

Maravilladas por el curso que habían tomado los acontecimientos, solicitaron a su compañero que les contara lo sucedido después del derrumbe.

- Tras el derrumbe, quedé postrado en el suelo y la casualidad quiso que me encontrara con la rata. Recordé que en la asamblea, mencionaron que el fuego podía calcinar al enemigo pero que no era la solución, puesto que las almas malvadas buscaban otro cuerpo donde alojarse para seguir con sus  fechorías. Maldafur cometió un error al dejarme  totalmente encerrado con él, tras reducir a cenizas su cuerpo, su alma solamente pudo  alojarse en el cuerpo de la rata, ya que era el único cadáver de los alrededores.  

- Simplemente asombroso -reconoció Silvia, sin ocultar su admiración por tal muestra de ingenio.

- Creo que es hora de volver, hemos tenido bastantes emociones por hoy -propuso Ainhoa. 


Los tres miembros del Consejo se dirigieron doloridos y agotados  al lugar donde les esperaban sus monturas. Alex echó a Maldafur en un saco mientras lanzaba ridículos grititos desde su cuerpo de roedor. A fin de cuentas, tenían en su poder una buena reserva de musgoseta  y, desde luego, habían estirado las piernas.  

18 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho porque se ha acabado el problema pero me hubiese gustado más que pusieses lo de Titón, ¿por qué se escondió el papel? Sin duda tengo intriga

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  2. Esta historia me ha gustado mucho porque tenía dudas de si moría o no. La parte que más me ha gustado ha sido cuando Maldafur le dice a Alex si no le parecía romántico cuando se quedaban juntos y no hay ninguna parte que no me haya gustado de esta historia.
    Fdo: Alex Constantin Iosef

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  3. Estoy viva!!! y tras un larga batalla y muchos ataques a los miembros del consejo ¡HEMOS GANADOOOO! :D

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  4. Me ha encantado esta historia. Sobretodo la inteligencia de Alex cuando atrapa a Maldafur en una rata. También me ha gustado que aunque sea la intendente ayude a Celia y a Titón con la investigación.

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  5. Maestro esta historia me gusta porque las demás nos dejas con la intriga (al principio nos dejas un poco con intriga), pero con esta historia explica como termina la historia y por eso me gusta.
    FDO: Ana Cristina Lopez.

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  6. Profesor está muy chula creía que estaban perdidos pero no FdO: Kike López

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  7. Está historia ha sido la que más me ha gustado de todas la que has escrito.
    Fdo:Juan Antonio

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  8. ¡¡¡¡¡¡Esta historia está genial!!!!!!
    Me gusta el ingenio que tiene Alex para escapar de aquel conflicto, así dándole uso a la rata, que al principio nosotros creíamos que no lo iba a tener.
    También me gusta el suspense que has dejado en la biblioteca, diciendo "Tan solo un incómodo silencio respondió las preguntas de la joven muchacha."

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  9. Como yo siempre te digo me encantan tus historias, mi parte favorita es cuando se le ocurre ese plan a Alex , cuando le dice el no-muerto "Que romántico, tú y yo solos" y por último cuando dices:Continuará…
    Era broma XD en teoria me gusta toda
    De Alexa, un abrazo :)

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  10. Me encanta, es que me encanta y lo que más me gusta es como describes los ataques
    y lo que sienten los personajes al recibirlos.
    También cuando mofándose Maldafur le dice a Alex: <<¿No te parece romántico? Tú y yo solos, en este apartado lugar, lejos de ruidos e intromisiones>>Jajajajajajajajajajajaja!!!!!
    Y lo último que digas es broma en CONTINUARÁ ¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO TIENE GRACIAAAA!!!!!!!!!
    Pero me río ja ja ja
    Sarcásticamente y atentamente Karen.

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  11. Me gusta como consiguen escapar de Maldafur, pero de tantos golpes ¿no beberían estar muertos?. Lo que no me gusta es que intercalas varias historias en una.

    Fdo: María H

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  12. Deberían meter la rata en una urna de cristal. También deberían darle de comer porque si muere se puede mudar a otro muerto. ¿Como será ser una rata?

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  13. Me gusta la historia y la parte en que Alex tiene la idea.Fdo:César C.

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  14. Profesor esta es la mejor de la mejor de las historias, me ha gustado muchísimo la parte en la que Maldafur le dice que si eso no es romántico a Alex y sobre todo me ha encantado que no nos convirtamos en no-muertos.¡Bien hemos ganado al asesino! FDO:Silvia Palomares. :)

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  15. ¡Ay profesor!La mejor historia.Claro para mi jajajajajaja XD.
    Fdo María M

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  16. La primera historia sin intriga,encima con bromas, la mejor,a ver la siguiente.

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  17. Estoy con tus alumnos, la historia es buenísima, el estilo es muy fluido, acorde al desarrollo de la trama y el desenlace genial. Reafirmó lo que ya comenté, te superas cada semana. Besos.

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